Tristeza, mal humor, confusión.... no saber que te pasa, querés o sentís.
Eso fue lo que devino después de esa noticia.
Ok, digamos que no fue la mejor semana tampoco. Mucha presión laboral, nuevos cambios, problemas económicos en casa, y después la frutilla al postre... la noticia de F.
Todo cerró divino cuando ya ni recuerdo porqué, se arruinó San Valentín con L y no tuvimos festejo.
Lloré.... después de mucho tiempo. Y lo aproveché. Quise sacar de mí todo lo que tenía adentro para enteder que era.
En eso entró mi hermana. Mi cara lo dijo todo y por suerte me conoce mejor que nadie.... y me hizo hablar. Me dio un vuelta de humor. Charlamos sobre F.
Esta vez no me molestó que estuviese con otra persona de novio. Hace un par de años, cuando me enteré que estaba de novio después de estar conmigo, creo que nunca en mi vida estuve tan desvastada como en esos dos años en donde empecé terapia para superar el tema.
Ahora la sensación era diferente. Y seguí buscando la respuesta...
Hace catorce años, F era una persona extremadamente sensible. Amaba y respetaba como nadie. Sentía que nada me podía pasar porque siempre que estaba con él, me sentía intocable. Me escribía cartas, y no se cansaba de decirme "Te Amo". Ok, quizás esté algo idealizado todo lo que les estoy contando, pero las cartas de esa época no me dejan mentir. Era mágico, nuestro primer amor de verdad.
Después con el tiempo se fue perdiendo... nos fuimos olvidando de algunas cosas. Pero cuando L llegó a mi vida, creo que terminé de confirmar algo que ya hacía años que había dejado de ser. Yo simplemente tomé la decisión.
Yo sé que la época posterior a eso, no fue nada fácil para él, y luego de dos años, cuando se puso de novio, lo díficil vino para mí por dos años más. Pero él nunca volvió a ser el mismo. Nunca más.
Y ese F que recordaba, se murió. No está más. Y ahí me di cuenta de que era lo que me pasaba.
Lo que ves, es el envoltorio. Pero por dentro está vacío. El que fue, no va a volver más. No importa cuanto yo crea, quiera o espere. No va a volver. Se rompió. Y no hay manera de volver el presente a atrás. El pasado tiene que pertenecer al pasado. Y yo tengo que guardar todo esto en una caja y recordarlo como lo que fue, la experiencia de amor más fuerte de toda mi vida. La primera, y creo que la única en esa forma al menos.
Eso fue la causa de mi explosión, de mi tristeza y sobre todo impotencia. Lo descubrí... pero duele.