Pareciera que eso es lo que nos gusta.
Cuando algo está simplemente frente a nuestros ojos, no lo tomamos o no tomamos medida de su valor hasta que ya no está más diponible.
Nos atacamos, buscamos nuevamente tener eso que teníamos, pero caemos en la realidad de que ya no es algo que dependa de nosotros.
Ahí caemos en la realidad y nos empieza a doler.
Qué es lo que duele?
Saber que antes tenías el poder de elegir, y ahora no?
Saber que fracasaste porque te diste cuenta que algo que podía ser, ya no es más?
Que incertidumbre, pareciera que nos gustara este estado de insatisfacción y búsqueda constante de lo que no tenemos.
Tengo frente a mí, la persona más compatible que pude haber soñado en toda la vida. Y por otro lado, tengo a mi primer amor, con el que estuve ocho años de novia, y tras un fracaso sentimental, hace tres que estamos separados.
Siempre entendí que había cosas de fondo que no nos permitirían volver a estar juntos, pero jamás lo dejé de querer.
Empecé una nueva relación, y si bien, siempre pensé que podría superar, ahora me doy cuenta no solo de que jamás lo olvidé, sino que es demasiado tarde para intentarlo.
A lo largo de dos años y medio, no hizo más que decirme lo mucho que quería estar conmigo... y yo no me sentía preparada para volver.
Cuando empecé a considerarlo fue muy tarde... siente que todo se rompió entre nosotros, y sobre tdo ... en su corazón.
Pareciera que tuve que llegar a este punto para valorar lo mucho que lo quiero y lo importante que es para mí.